El bronceado intenso de las pieles doradas. Con Monoï de Tahití, este aceite seco, protector, perfumado y no graso, es totalmente afín con las pieles ya bronceadas. Satinante e hidratante*, se vaporiza sobre la piel. Hidrata* la piel mientras te garantiza una ligera protección contra el sol. Pero, sobre todo... favorece un bronceado intenso y deja sobre tu piel una desconcertante huella exótica.
Su Punto Fuerte: Su fórmula muy fina, con acabado mate no graso, con el perfume delicado y sensual de la Flor de Tiaré.* Hidratación de las capas superiores de la epidermis.