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La investigación en Cosmétique Végétale®
Yves Rocher lleva a cabo sus estudios en sus propios laboratorios, algo poco frecuente en el universo de la belleza. Un Centro de Estudios está dedicado específicamente a la innovación en Cosmétique Végétale®. 20 equipos pluridisciplinares (botánicos, fito-químicos, dermatólogos etc.) trabajan juntos para descubrir extraer y formular, a partir del vegetal, los activos, colores, perfumes más adecuados para la belleza de las mujeres. Conocer el vegetal, comprender el vegetal, formular el vegetal y comprender la piel: esos son los cuatro peritajes específicos que caracterizan la Investigación Yves Rocher. Pero Yves Rocher va más lejos, fabricando la mayoría de sus productos en sus propias fábricas. Yves Rocher controla el conjunto de las etapas de la Cosmétique Végétale®, desde la planta, a la piel.
A la vez recolector con sus cultivos biológicos en La Gacilly, fabricante en sus fábricas bretonas y distribuidor gracias a sus propias redes, Yves Rocher ofrece a las mujeres garantías de eficacia, seguridad y placer optimizadas.
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Los investigadores de Yves Rocher tienen un profundo conocimiento de los vegetales. Este conocimiento es imprescindible no sólo para comprenderlos sino también para protegerlos. Nuestros botánicos y biólogos no cesan de visitar los cincos continentes para explorar el mundo vegetal y descubrir nuevos secretos de belleza, respetando el medioambiente. Por eso, la Carta de las Plantas Yves Rocher define reglas muy estrictas que tanto Yves Rocher como sus socios tienen que respetar: Proteger las especies en vía de extinción, privilegiar el uso de plantas cultivadas o de las partes renovables de las plantas, rechazar el uso de vegetales modificados genéticamente, desarrollar filiales procedentes de la Agricultura Biológica y seguir con los objetivos de la Convención en la Diversidad Biológica. Incluso en La Gacilly, un jardín botánico fue creado en 1977. Con más de un millar de plantas, está totalmente dedicado a la Conservación y a la Investigación. Este jardín único está ubicado en medio de 55 hectáreas de campos Yves Rocher, todos de Agricultura Biológica. Allí crecen Arnica, Calendula, Capuchina, Aciano… que son los componentes de algunos de los cosméticos de la marca.
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Los investigadores Yves Rocher nunca cesan de analizar la excepcional facultad de adaptación de los vegetales. En efecto, para resistir, luchar, sobrevivir, estos últimos desarrollan un verdadero ingenio. Es lo que Yves Rocher llama la Inteligencia Vegetal®. El desciframiento de las funciones biológicas vegetales permite descubrir nuevos activos cosméticos. En los laboratorios, nuestros fito-químicos identifican las moléculas más activas para la belleza de la piel. Desarrollan tecnologías de extracción únicas que permiten optimizar la composición y la concentración de activos vegetales para una cosmética cada vez más eficaz. Así, nuevos principios activos son creados y desarrollados cada año por la Investigación Yves Rocher, y eso siempre favoreciendo las tecnologías de extracción más respetuosas con el medioambiente.
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Los investigadores Yves Rocher extraen la eficacia de cada producto del mundo vegetal, con más de 1100 ingredientes adaptados de la mejor forma posible al mundo de la cosmética. Por ejemplo, privilegian el uso de los recursos de origen natural y vegetal sin hacer concesiones en las exigencias de seguridad, eficacia y placer. La calidad microbiológica, la estabilidad física y química de cada una de las fórmulas de la Cosmétique Végétale®, sin olvidar su impacto sobre el medioambiente (eco toxicidad y biodegradabilidad, llegado el caso) que es sometido a muchos test muy exigentes. Las fórmulas pueden ser concebidas en las fábricas Yves Rocher, únicamente bajo estas condiciones.
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Los investigadores en biología cutánea Yves Rocher se focalizan no sólo en la investigación del funcionamiento general de la piel sino también en sus mecanismos celulares y moleculares más profundos. Usan varios modelos (cultivos de células cutáneas, modelos tri-dimencionales epidérmicos y de reconstrucción de la dermis etc.) con el fin de entender los enlaces entre el funcionamiento de la piel y la eficacia de los activos vegetales. El vegetal siendo vivo, cada vez lo conocemos mejor, cada vez lo podemos controlar mejor. Por eso, los Investigadores Yves Rocher prueban, sin compromiso, la eficacia y la inocuidad no sólo de cada uno de los ingredientes desarrollados sino también de cada una de sus fórmulas. A partir de 1977, el Centro de Etudios e Investigación en Cosmetología (CERCO), avalado por el Ministerio francés de la Salud, fue creado por Yves Rocher para testar la eficacia y sensorialidad de cada una de sus formulas en paneles de hombres y mujeres. Confirmadas por una cosmetovigilancia puntera, las garantías de seguridad y respeto de la piel formuladas por Yves Rocher han sido reconocidas por las mujeres de todo el mundo.
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Yves Rocher fabrica la mayor parte de sus productos dedicados al mundo en sus fábricas bretonas en Francia: en La Gacilly para higiene y tratamientos, en Rieux para el maquillaje, en Ploërmel para el perfume. Estas fábricas representan unos modelos de gestión, y han recibido una triple certificación Calidad, Seguridad y Medioambiente (ISO 9001, SAS 18001, ISO 14001). Las instalaciones de La Gacilly y de Ploërmel presentan una característica muy original: son refugios abogados por la Liga Protectora de las Aves. En La Gacilly, se hacen también las entregas para nuestra red comercial en todo el mundo (tiendas, venta por internet, venta por correo, venta directa). Eligiendo sus propios canales de distribución, la marca Yves Rocher se compromete en proseguir su lucha histórica para la accesibilidad a la belleza.



































