Ingredientes cosméticos: Hamamelis

El hamamelis o el avellano de bruja es un arbusto que puede medir hasta siete metros de altura. Sus hojas dentadas y suaves al tacto tienen una medida de unos 8 centímetros. Sus flores son amarillas y nacen entre otoño e invierno. El fruto resultante tiene una corteza gruesa y las semillas, similares a las avellanas, son de color negro.

Cultivo y producción

El hamamelis se planta con las semillas húmedas, sin un orden específico, a finales de verano. Florece en invierno y necesita estar protegido en zonas de bosque. Requiere humedad y poca luz y no resiste el ambiente seco. Se cultiva en terrenos orgánicos sin cal y ácidos.

Al tener un crecimiento lento, no deben podarse. Las flores de algunas variantes son tan perfumadas que se recogen al final de la temporada,
cuando ya han florecido.
Procede de Norteamérica, Japón y China.

Propiedades

Al igual que muchas plantas, el hamamelis tiene una gran riqueza de taninos y flavonoides, haciendo que sus propiedades astringentes, antisépticas, anti-inflamatorias y hemostáticas sean muy beneficiosas para la salud.

Estos componentes están presentes en sus hojas. Los taninos ayudan a la contracción de los vasos sanguíneos, capilares y venas, favoreciendo así el flujo de la sangre. Los flavonoides son unos antioxidantes potentes que ejercen una acción vitamínica P, capaz de combatir las inflamaciones y los edemas.

Usos

El hamamelis se usa en diferentes remedios para combatir las hemorroides, varices, urticaria, dolor de piernas, mala circulación, hematomas, todo tipo de quemaduras y hemorragias. También ayuda a la cicatrización de las heridas y a curar diferentes tipos de dermatitis.

El agua de hamamelis, creado a base de destilar el extracto de la planta, se aplica también en usos cosméticos para el cuidado de la piel.

Curiosidades

Tradicionalmente, los indios americanos utilizaban las ramas de esta planta para fabricar sus arcos e incluso para curar heridas, tratar tumores o como remedio para el dolor de las articulaciones.

El nombre “avellano de brujas” se debe a que los chamanes le atribuían propiedades mágicas.